Redacción AfroKuba
Cotonou, Benín. — El Centro de Danza Multicorps acogió una conferencia ilustrada dedicada a la historia de la danza moderna cubana y su profunda impronta afrocubana, impartida por el profesor y cineasta Miguel Ángel García Velasco, todo un recorrido sensible y riguroso por uno de los capítulos más influyentes de la creación escénica del Caribe y su diálogo permanente con África.

La sesión trazó el legado fundacional de Ramiro Guerra, creador de la danza moderna en Cuba, subrayando su visión integradora del cuerpo, el ritmo y la memoria ancestral, así como la centralidad del tambor afrocubano como herramienta pedagógica y poética.
En este linaje creativo se destacó la figura de su alumno aventajado, Eduardo Rivero, coreógrafo que llevó esa herencia a una síntesis madura y universal.
El punto culminante fue la proyección y análisis del documental Sulkary, obra emblemática que, medio siglo después, sigue revelando la potencia estética y espiritual de la danza afrocubana.

La presentación propuso una lectura contemporánea del filme, conectando sus imágenes con los procesos formativos actuales y con la vigencia de sus principios técnicos y simbólicos.
Bajo el sugerente eje Rivero cabalgando en el Benín que imaginó, la conferencia estableció un puente sensible entre Cuba y Benín: el retorno simbólico de una danza que, nacida del mestizaje y la memoria africana, vuelve a dialogar con las fuentes que la inspiraron.
Este encuentro reafirmó a Cotonou como espacio de intercambio vivo entre tradición y creación contemporánea.
La actividad reunió a estudiantes, docentes, investigadores y artistas, consolidando al Centro de Danza Multicorps como plataforma clave para la reflexión, la transmisión y la circulación de saberes coreográficos entre África y el Caribe.



