Texto, fotos y video: Miguel Ángel García Velasco
Existen artistas que pertenecen a la historia de la cultura. Y existen otros que terminan convirtiéndose en cultura ellos mismos. Juana Bacallao pertenece a esta última categoría.
Tras revisionar este valioso documento audiovisual dedicado a su figura, resulta imposible no reconocer en Juana una de las expresiones más singulares del imaginario popular cubano del siglo XX y principios del XXI. Su vida y su arte desbordan cualquier clasificación convencional. Cantante, actriz, vedette, improvisadora, personaje público y cronista involuntaria de la cotidianidad cubana, Juana construyó una presencia escénica irrepetible.
El material nos conduce por una geografía humana donde la memoria individual se funde con la memoria colectiva. La niña humilde que ayudaba en los trabajos domésticos, la mujer que conquistó los escenarios nacionales e internacionales, y el personaje irreverente que hizo de la espontaneidad una forma de creación artística aparecen aquí como partes inseparables de una misma historia.

Particularmente reveladora resulta la idea que atraviesa toda la propuesta: Juana como metáfora de Cuba. Una Cuba marcada por la capacidad de sobrevivir, reinventarse y reír incluso en los momentos más difíciles. Una Cuba donde lo popular y lo culto dialogan constantemente, aunque muchas veces se les pretenda separar.
Desde la perspectiva de la etnomusicología audiovisual, este tipo de trabajos adquiere una importancia extraordinaria. No se trata únicamente de preservar la trayectoria de una artista excepcional, sino de documentar los códigos culturales, las formas de expresión, los modos de hablar, las estrategias de humor y las narrativas populares que forman parte del patrimonio inmaterial de la nación.

La interpretación de Monse Duany aporta una dimensión adicional al proyecto, al asumir el reto de recrear una personalidad cuya fuerza escénica sigue profundamente arraigada en la memoria afectiva de varias generaciones de cubanos.
En Afrokuba entendemos que figuras como Juana Bacallao constituyen verdaderos archivos vivientes de la cultura popular. Sus gestos, sus frases, sus canciones y sus anécdotas forman parte de un legado que merece ser estudiado, documentado y transmitido. Porque Juana fue mucho más que una artista. Fue una manera de entender la cubanía.
Y quizás por ello sus palabras resuenan hoy con una fuerza especial: “Yo soy Juana. Una isla dentro de otra isla.”
Una frase que trasciende la metáfora para convertirse en definición de toda una época de la cultura cubana. Esta versión encajaría muy bien como texto de acompañamiento para el Canal Afrokuba, resaltando el valor patrimonial, antropológico y documental de Juana Bacallao, una línea que dialoga directamente con el trabajo de rescate de memoria cultural que vienes desarrollando desde hace años.



